Trapitos y puntadas

Un espacio para compartir, donde puntadas invisibles dan nueva vida a simples pero generosos trapitos.







lunes, 3 de febrero de 2014

Envoltorios: la primera impresión es lo que cuenta

Para Navidad, hicimos un sorteo de regalos. Como no sabíamos bien cuántos íbamos a ser los que compartiéramos la mesa, cada uno debía traer un regalo para alguien de su mismo sexo y luego... "al que le toca le toca, que la suerte es loca".
Como se había cortado la luz y no había posibilidades de hacer algunas cosas, les propuse a mis hijos y mi marido ser creativos con los paquetes y la verdad, resultaron cosas muy interesantes. Les muestro:

 Un vista general. Si miran bien hay uno en papel de diario con cintas navideñas plateadas, calificado como "kitsch" por su autor, Pedro, el artista plástico de la familia.

 Esta es la que hizo Pablo, mi marido, recortando letra por letra, escudo de Vélez incluido.

 Con sellos, la bolsa de Juan, el músico.

 Hecha desde el inicio, con cartulina decorada, por Santiago, el más chico, que quiere ser cocinero, hablar muchos idiomas y por cierto es muy histriónico.

Como verán, cada uno de mis hijos tiene una veta artística en la que se destaca, y que dejamos que desarrollen mientras les guste.


Y esta, reutilizando una bolsa de alfajores, es mi creación. Usé sellos y cartulina decorada doble faz. Por dentro el corazón tiene escritos buenos deseos.

Hace un tiempo hice estas otras bolsas para mis sobrinas: Micaela, Iara y Nazarena.




























 En esta, el nombre de Iara está escrito en las ramas.

 Espero que les haya gustado la idea. creo que aporta algo de uno a lo que pudimos haber comprado para regalar.
Cariños y hasta la próxima. Laura


sábado, 1 de febrero de 2014

2014 cumplió un mes

Cuando noté qué día era, me sorprendí. ¡Ya pasó un mes!
Después pensé: ¿y qué? En este mes de enero pasaron cosas buenas y no tanto, de las que se sale adelante.
Veamos hoy algunas cosas que no les mostré:

Almohadón para mi amiga y comadre Fabiana, también compañera de costuras:





Un porta camisón como regalo de cumpleaños para la secretaria de mi escuela:



Hay más, pero me está costando subir las fotos así que por ahora, dejo acá. Si no, me va a alcanzar el fin de febrero sin haber publicado nada.
Cariños. Hasta la próxima entrada. Laura






martes, 31 de diciembre de 2013

Feliz fin de año - Feliz año nuevo

Faltan pocas horas para terminar el año 2013 y NO voy a hacer balances.
Me voy a alegrar por lo hecho y voy a seguir trabajando para alcanzar nuevas metas, sin que el almanaque me marque límites. Ya muchas "fechas límite" nos propone la vida laboral. En las demás, quiero respetar los tiempos y ritmos que la naturaleza nos impone: la naturaleza "natural" y la naturaleza "de las cosas".
Creo que si aprendiéramos a respetar el orden natural de las cosas, nuestro mundo estaría mejor de lo que está. Este es mi deseo para este año que se inicia.

Buen 2014 para todos. Cariños, Laura


sábado, 21 de diciembre de 2013

Se acerca la Navidad... y nosotros todavía trabajando!

        Es un problema para mí y mi marido que la Navidad coincida con el fin del ciclo lectivo. Es la peor época del año en las escuelas y por eso llego a la Nochebuena con la sensación ir corriendo. Siento que voy a irrumpir en el pesebre y a despertar al Niño, en lugar de acercarme tranquila y sigilosamente para inclinarme y contemplar en silencio el Misterio de Dios hecho hombre.
        Todavía queda un tiempito para ir frenando... Que la Virgen de la dulce espera nos enseñe.


        Mientras reflexionamos sobre esto, les muestro unas botas que hice con una tela que está estampada con un Nacimiento.

Hasta la próxima, dentro de muy poco. Cariños, Laura

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Una agarradera y más

El sábado me propuse hacer una agarradera para regalársela a Cecilia y Cristian, unos amigos a los que visitamos ese día. De hecho, terminé de coserla en su casa, mientras tomábamos mate con pan, dulce y tortas caseras. Una imagen que parece tomada de muchas décadas atrás, que a mí me genera mucho placer, y que no sería posible en la casa de otras personas. Es que Cristian y Cecilia tienen la gracia de transmitir paz, procuran relacionarse con la vida desde un lugar más amable, educando a sus tres hermosos hijos en contacto con la naturaleza, lejos de lo que la sociedad acelerada y consumista en que estamos, nos propone. Son de esa buena gente que vale la pena conocer. Por eso me fui con mi agarradera sin terminar y mi costurero, a seguir cosiendo en la casa de ellos, como lo hubiera hecho en la mía.
A Cristian lo conocí hace casi veinticinco años (prácticamente, la mitad de mi vida), estudiando filosofía. Es uno de esos amigos con los que te ves de tanto en tanto, a veces demasiado poco, pero que a la segunda frase que dijiste, sentís que desde el último encuentro no pasó ni una semana. Y te despedís prometiéndote que no vas a dejar que pase tiempo sin reencontrarte con ellos. Espero esta vez cumplir la promesa.

 Volviendo a la agarradera, usé telas y colores navideños, porque no falta tanto para fin de año y aún con las mejores intenciones, dudo que podamos vernos antes.
Así se ve por delante...


...y así por detrás

Pero acá no termina el día. Para reforzar lo que les conté les muestro con qué nos volvimos nosotros de la casa de Ceci y Cristian: pan casero amasado por Cristian, un limón de su limonero, un puerro y una planta de albahaca. ¡Gracias, chicos!



Por ahora me despido hasta la próxima, tratando de "bajar un cambio", a ejemplo de mis amigos.
Cariños, Laura.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Funda para cuaderno y sabiduría para la "dire"

He aquí mi funda para cuaderno.
En verdad, es una humorada, porque este es el cuaderno que uso en la escuela y como dicen que la lechuza es el símbolo de la sabiduría,  mejor ponerle un poco, aunque sea por fuera. Ja! Ja! (Les recuerdo o les cuento que soy directora de escuela primaria!)






Acá va el backstage"


Ahora le estoy bordando unas flores y hojitas. Cuando termine se los muestro.
Cariños y hasta la próxima entrada.
Laura



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Feliz día del optimista


Hoy en Argentina se celebra el día del maestro. Los que tenemos esta hermosa vocación sabemos de la dificultad de enseñar en estos tiempos de cambios tan rápidos y profundos. Sin embargo, día a día vamos a las escuelas con la convicción de que lo que haremos dará frutos. Somos los más optimistas del mundo. Por eso hoy podría ser el día del optimista.
No tengo foto nueva para mostrarles porque no las bajé, pero como homenaje a mi MAESTRA  de patchwork, Mabel Coniglio, les muestro un trabajo de ella:

Hasta la próxima entrada, Laura.

lunes, 12 de agosto de 2013

Un individual y una reflexión

      Este es un individual que le regalé a una ex-compañera de trabajo, maestra como yo. Lo hice con mucho afecto, con el deseo de que la docencia vuelva a juntarnos algún día. 
    La tela del centro me la trajo mi hermana más chica (más joven, sería más correcto) cuando viajó a Nueva York hace unos tres años más o menos. No la había usado hasta ahora. Voy a hacer algunas cosas más para la cocina con ella, porque me gusta mucho como queda.  Las otras son telas de sábana que compramos en Once (un barrio de Buenos Aires donde se concentran muchos locales que venden telas), que resultaron muy buenas y económicas. Esto es algo que me gusta mucho del patchwork: no importa de dónde provenga cada parte, el todo las integra con armonía. Es algo que debemos aprender, ¿no creen?

 
Hasta la próxima entrada. Cariños, Laura

sábado, 10 de agosto de 2013

Una idea de mi hermana

      Esta bolsa es de Cecilia, una de mis hermanas. En verdad era una funda de almohadón que compró en el supermercado, con la idea de convertirla en un bolso o cartera, agregándole manijas. Me lo pidió y después de como seis meses, se lo di. Había quedado dentro de una bolsa, mezclada con varios retazos, y de repente, buscando otras cosas, apareció.
      Así quedó, como se dice ahora, "intervenida":




Hasta la próxima. Cariños, Laura.

viernes, 9 de agosto de 2013

¡Bolsa terminada!

Aquí está mi bolsa, terminada después de hacerla dos veces: la primera quedó un poco larga y a las manijas les sobraban muchos centímetros. La verdad no sé qué miré cuando las medí; quizás mi ilusión de ser un poco más alta (o menos baja) alteró las proporciones. La cuestión es que la descosí y la armé otra vez. Si miro de cerca le encuentro los errores, pero me propuse ser un poco más tolerante con las imperfecciones propias y ajenas, y este es un buen ejercicio.






Hasta la próxima! Laura